El diseño de un teatro o auditorio no se resuelve sumando disciplinas de forma aislada. La escenotecnia, la acústica arquitectónica y los sistemas audiovisuales deben definirse de manera integrada desde las primeras decisiones del proyecto para garantizar su funcionamiento real y evitar sobrecostos e incompatibilidades en obra.
Un teatro no es solo arquitectura, sino un sistema técnico donde se integran mecánica escénica, acústica y operación audiovisual. Definir estas relaciones desde etapas tempranas permite asegurar desempeño, compatibilidad y operación real, evitando decisiones tardías que comprometen el funcionamiento del espacio.
Consultoría técnica orientada a garantizar viabilidad, desempeño y operación real del espacio.
Definición de vestimenta escénica, parrillas, varas contrapesadas o motorizadas, cargas admisibles y criterios de operación segura y mantenimiento. [Léase Tramoya]
Aislamiento y acondicionamiento del recinto: control de transmisión sonora, RT60, reflexiones, STI y comportamiento en bajas frecuencias.
Diseño electroacústico basado en cobertura, SPL, inteligibilidad y coherencia con la arquitectura y el uso del espacio.
Diseño e integración de iluminación escénica y arquitectónica, incluyendo niveles, distribución, control (DMX/DALI) y operación técnica.
Sistemas de proyección, pantallas y video escénico, con criterios de distribución de señal y soporte a operación técnica.
Diseño de canalizaciones, racks, energía, control y previsión de mantenimiento y expansión.
La ausencia de consultoría temprana genera reprocesos, sobrecostos y decisiones que comprometen el desempeño y la operación del espacio.
La consultoría técnica permite anticipar estas condiciones y tomar decisiones más sólidas antes de que el proyecto avance hacia fases donde las correcciones implican mayores costos y limitaciones.
Definir correctamente los sistemas escénicos, acústicos y audiovisuales permite tomar decisiones informadas, reducir riesgos y garantizar el desempeño del espacio.
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